Laura
Soy gemóloga. Durante años mi trabajo consistió en comprar diamantes en Amberes: abrir sobres de papel, mirar con la lupa y decidir. De ahí viene todo lo demás, también la manera de elegir cada pieza que ves aquí.
A principios de los años dos mil empecé a montar collares con piedras y con objetos antiguos que había ido encontrando en viajes: plata y cobre de Nepal, de Persia, del Báltico, de África o de América. No los hacía para una vitrina, sino para llevarlos. Y en cada uno hay algo que me paró: un color difícil de encontrar limpio, un desgaste que solo deja el uso, un peso que se nota en la mano.
Desde 2003 y durante casi una década expuse en galerías de Barcelona, Madrid y Girona. Hoy vivo en la República Dominicana y conservo un archivo de piezas de aquellos años. Ninguna se repite. Las voy publicando aquí, una a una, con lo que sé de cada una y con lo que no sé.
Los sobres de Amberes
Recuerdo que ya al principio, cuando mi trabajo consistía en comprar diamantes en Amberes, mis proveedores se ponían muy nerviosos. Era una mocosa de veintipocos años. Cuando me entregaban un sobre con piedras para que lo estudiara, lo abría y, sin mirar ni siquiera una piedra con la lupa, lo volvía a cerrar, se lo entregaba y decía «no». Y así hasta que, al abrir uno, algo me transmitían las piedras; entonces lo estudiaba y, si estaba en precio, lo compraba. Realmente esto los desquiciaba.
Laura Noblom, texto publicado en su web en 2004
Lo que sí sé es que las piedras compradas de esta manera siempre se vendían. Si alguna vez me quedaba con algunas que al abrir el sobre no me habían dicho nada, a pesar de estudiarlas y no encontrarles nada malo, la mayoría de las veces se quedaban en el despacho sin vender.
Con las piezas de esta web me pasa lo mismo que con los sobres. Y creo que a quien las mira también: si una te para, suele ser la tuya.
Cómo trabajo
Cada ficha dice qué materiales están confirmados y cuáles no. Si el origen de un objeto no está documentado, lo escribo así, sin más. Es la única manera honesta de vender piezas antiguas, y la que te permite decidir con todo sobre la mesa.
Las piezas están en la República Dominicana. Atiendo consultas de cualquier país, una a una, y acordamos contigo la forma de entrega y el seguro. Aquí no hay carrito: hay una conversación, y en ella te cuento lo que no se ve en las fotos.
